Dinastía científica y reconocimiento

Mi abuelo: Ilmnur Mindiyárov (1888–1974)
Ilm Nur: la luz del conocimiento y la pureza del alma

Mi abuelo Ilmnur Mindiyárov (1888–1974, padre de mi madre, Anfisa Guilemnúrova) fue contemporáneo de épocas difíciles. Recorrió el camino desde el antiguo orden del Imperio ruso hasta la Samarcanda soviética, conservando en sí la fe y la luz del conocimiento.

Fue un auténtico ilustrador y creador. A través de los años de represión y de pruebas llevó consigo lo más valioso: la luz del conocimiento (Ilm) y la pureza del alma (Nur).

En los años de la represión (1938), desde su aldea natal de Ishkárovo, en Baskiria, no trajo a la tierra de Samarcanda rencor, sino creación. Trajo consigo conocimiento y cultura.

Era un hombre alto y de gran erudición, dominaba el árabe con soltura e interpretaba el Corán. Enseñaba a leer y escribir, era mufasir, poseía un profundo dominio de la lengua árabe y enseñaba a pronunciar correctamente el texto árabe. Daba calor humano y abría ventanas al mundo a todo aquel que quisiera aprender.

No se limitaba a transmitir conocimientos: forjaba el carácter, preparándonos para grandes cumbres y victorias.

Su nombre es ahora nuestro lema. Su vida, nuestro ejemplo. Hacemos la historia con nuestra propia mente, tal como él nos legó.
Mi madre
Mi madre

Lo que he logrado... Estoy agradecido a mi tío Fanis y a mi Ángel, mi amada, inigualable madre Anfisa... Todo el resto de mi vida, mis nuevos inventos y logros los dedico a la memoria de mis seres queridos, abnegadamente entregados a mí…

Mi madre, Anfisa Guilemnúrova, nació en la aldea de Ishkárovo (Baskiria), en una conocida familia baskir, el 17.12.1933. Terminó 8 cursos en la escuela baskir. Su padre (mi abuelo) se llamaba Ilmnur (Guilimnur, en baskir), y su madre, Mavtuja. Mi abuelo pertenecía al linaje de los Ishkárov; mi abuela, al de los Sultánov.

Un poco de historia: el fundador de la aldea de Ishkar fue un noble de Baskiria, Ishkar Arslánov. El hijo de Ishkar fue Kulmet Ishkarin (c. 1720-1800). Los hijos de Kulmet: Mujamedrajim, Mujamedsharif, MujamedSadik y Amir. Mindiyar (1850-). Los hijos de Mindiyar: los Mindiyárov Safuán, Lutfulla, Sharifulla, Jairulla, Mujamednur, Guilimnur (Ilmnur, mi abuelo)…

Existía también el célebre linaje de los Sultánov, a quienes el pueblo llamaba a menudo «gobernadores» por su enorme poder.

Mi abuela Mavtuja (que significa «abierta»; era un nombre popular entre los baskires en los siglos 18-19) procedía de este célebre linaje.

En 1938 mi abuelo Ilmnur Mindiyárov fue represaliado y deportado desde su aldea natal de Ishkárovo a las tierras de Samarcanda. Mi madre se quedó en la aldea junto con sus hermanos. Solo en 1947, tras terminar 8 cursos en la escuela baskir, mi madre llegó con sus hermanos menores al poblado de «Mitán» (provincia de Samarcanda), donde vivía su padre, y allí terminó la escuela secundaria uzbeka.

Cuando visitaba la aldea de Ishkárovo, las personas de edad avanzada que habían visto a mi madre allá por 1946–1947 me contaban: «Era tan hermosa e inteligente que imitábamos su belleza».

My memory

Without you this life is only a dream to me,
It is you, my tender miracle.
The endless wisdom of your eyes
And your voice that I hear everywhere.

I look at the stars in the silence,
Believing: there, in the serene expanse,
Together with the angels, as their equal,
You carry away earthly grief.

My thoughts and dreams are of you,
And in the quiet my eyes softly weep.
Our kind fairy tale will bring
Us back to those warm shores.

I will press your palm to my heart,
Feeling the dear, familiar warmth,
And through tears I will embrace you:
“We have come back, the time has come!”

You will be the most beautiful dream,
The sweetest that memory keeps.
Even in the other, unearthly world,
Your image heals me in an instant.

I pray to God — to Allah —
For just this one meeting for us,
To say once again: “I love you, Mama,”
So that the light in my heart never fades.

…My mother, Anfisa Gilemnurova,
was my temple of love,
tenderness, inspiration.
How I miss you and
how I long for you…
My dear, one and only,
wise, beloved…
Your grandchildren have grown up...
La historia de nuestro linaje: de un valiente coronel a sabios maestros

¡Mis queridos nietos! Quiero que conozcáis la historia de nuestra gran familia. Nuestro linaje por la línea de mi madre (Anfisa Guilemnúrova) comienza en Baskiria, en la hermosa aldea de Ishkárovo. ¿Sabíais que esta aldea lleva el nombre de nuestro antepasado directo? Se llamaba Ishkar Arslánov. Hace más de 250 años fue un verdadero coronel baskir, caudillo y compañero de armas de Yemelián Pugachov. Luchó por la libertad de su pueblo.

Cuando la sublevación se extinguió, Ishkar mostró sabiduría: se presentó él mismo ante los generales, logró proteger a su familia y conservó estas tierras. En 1795 había en toda la aldea solo 10 casas, ¡y en ellas vivían únicamente nuestros parientes! El apellido «Mindiyárov», que lleva la familia de mi madre, proviene del nombre del trastataranieto del coronel: Mindiyar. Nuestra línea genealógica es sólida y atraviesa los siglos: de Ishkar a Kulmet, luego a su tataranieto Mindiyar y, finalmente, al hijo de Mindiyar, mi abuelo Guilimnur.

Mi abuelo Guilemnur y mi abuela Mavtuja (su nombre se traduce bellamente como «alma abierta») fueron personas extraordinarias. Eran ilustradores: llevaban a la gente las letras, la cultura y el bien. En el difícil año de 1938 comenzaron las persecuciones, y mi abuelo tuvo que dejar su Baskiria natal por la lejana Samarcanda. Pero lo más importante: en su corazón no trajo a la nueva tierra maldad ni rencor, sino creación, amor al trabajo y enormes conocimientos.

Vuestra bisabuela Anfisa estudió en aquella misma escuela baskir de Ishkárovo y la terminó en 1947. Hasta finales de 2025 vivió en la aldea vecina de Gremuchi Kliuch su prima, la abuela Ilguiza (1936–2025). Recordad vuestras raíces, sentíos orgullosos de vuestros antepasados y sed tan creadores como lo fueron ellos.

My family tree

Where faith, will and science meet: the chronicle of our family

The united genealogical chart (shezhere)

Paternal line (Khojas)
Hazrat Ali ibn Abi Talib
Muhammad ibn al-Hanafiyya
Generations of missionaries
Imam Ishaq Khoja (Ishaq Bab)
Khojas of the Karakul oasis
Ikrom Khoja
Usman Khoja 1880s – 1924
Brothers of Iso Khoja and their children
Malik Khoja 1900–1970
Mayram
Ramazon, Akhtam
Mastura
Mukhammad, Bakhodir, Lola, Dilmurod
Mabub
Odil, Olim, Ilkhom, Dildora
Bakhshillo
Khasan, Khusan, Takhir
Kambar Khoja
Sadulla
Robiya
Rokiya
Gulamdon, Azamat, Dzhamilya, Yashin, Lochin
Roziya
Kamol
Otabek
Guzal, Amirbek, Asilbek
Sanobar, Feruza
Sherali
Munisa, Rakhmatullo, Kamolzhon, Robiya
Mukhtor Khoja
Ozod
Rajab Khoja
Sharof Khoja
Shakhzoda
Lutfullo
Umid, Laziz
Bobojon, Shavkat
Zikrillo Khoja
Muborak
Ibrahim
Bakhodir Zhuraev
Makhmud
Lukmon Khoja
Khidoyat
Maternal line (Ishkarovs, Mindiyarovs)
Ishkar Arslanov nobleman of Bashkiria, founder of Ishkarovo; volost elder in 1783, aged over 80
Kulmet Ishkarin c. 1720 – 1800 ancestor of the Mukhametrakhimovs, Sharipovs, Mindiyarovs and other branches
Kulmet’s children
Mukhamedrakhim
Mukhamedsharif
MukhamedSadyk
Amir
Mukhametamin Amirov c. 1787 ukaz-appointed azanchi (muezzin)
Valiakhmet Mukhametaminev c. 1817 ukaz-appointed imam of the cathedral mosque
Mindiyar Valiakhmetov 1850 — ukaz-appointed azanchi; the Mindiyarov surname comes from him
Ilmnur’s brothers
Safuan
Lutfulla
Sharifulla
Khairulla
Mukhamednur
Ilgiza (1936–2025)
Ilmnur (Gylymnur) Mindiyarov 1888 — 1974 wife — Mavtukha, of the Sultanov family
Iso Khoja 1922 — 2013
Anfisa Gilemnurova 17.12.1933 — 21.12.1998
Rustamzhon Usmanov

Brothers and sisters: Uktam, Erkin, Tulkin, Gulchehra, Gulsara, Gulbakhor

Gayrat
Madina
Alisher
Nilufar
Nargis
Muattar
Mukhayyo
Amirshah
Yasmina

I. The paternal wing: the history and fates of the Usman Khoja brothers

On the paternal side the family traces its descent to the noble Banu Hashim clan of the Quraysh tribe — to Hazrat Ali ibn Abi Talib himself, the fourth Rightly Guided Caliph and son-in-law of the Prophet Muhammad. In Central Asia the descendants of this branch are traditionally honoured as members of the Khoja estate (khojalar).

  • Imam Ishaq Khoja (Ishaq Bab): A direct descendant of Hazrat Ali and an outstanding missionary. His line of succession laid the stronghold of literacy and enlightenment in the Karakul oasis of the Emirate of Bukhara.
  • Ikrom Khoja: A venerable keeper of the family’s traditions in Karakul at the turn of the 19th and 20th centuries.
  • Grandfather — Usman Khoja, son of Ikrom Khoja (1880s – 1924): A man of legendary will. At the age of 16 he walked from Karakul to Karmana completely barefoot, promising to achieve everything by his own mind. He became the largest landowner (400 tanobs of land) and a patron — he gave work to dozens of people and had them educated free of charge. In 1924 he was brutally killed by basmachi while defending his home (its inner and outer courtyards, ichki and tashqi hovli) and refusing to hand over his horses and gold.

The fates of Usman Khoja’s children (the brothers of Iso Khoja):

The tragedy of 1924 left the large family without its head, yet Usman Khoja’s sons (Malik, Kambar, Rajab) showed unity and courage and preserved the family through the hardest years of Soviet repressions and collectivization:

  1. Malik Khoja (1900–1970): The eldest son. His children: Mayram, Mastura, Mabub, Bakhshillo. Mayram’s children: Ramazon and Akhtam; Mastura’s children: Mukhammad, Bakhodir, Lola and Dilmurod; Mabub’s children: Odil, Olim, Ilkhom and Dildora; Bakhshillo’s children: Khasan, Khusan and Takhir.
  2. Kambar Khoja: Named after the loyal companion of Hazrat Ali. His children: Sadulla and Robiya. Robiya’s children: Rokiya (her children are Gulamdon, Azamat, Dzhamilya, Yashin and Lochin), Roziya and Kamol. Kamol’s children: Otabek, Sanobar, Feruza and Sherali; Otabek’s children: Guzal, Amirbek and Asilbek; Sherali’s children: Munisa, Rakhmatullo, Kamolzhon and Robiya.
  3. Mukhtor Khoja: A worthy member of the family. His son: Ozod.
  4. Rajab Khoja: He left behind a large, far-reaching branch. His son is Sharof Khoja (the father of Shakhzoda and Lutfullo; Lutfullo’s children are Umid and Laziz). His other sons: Bobojon and Shavkat.
  5. Zikrillo Khoja: His name, which carries the deep Sufi tradition of the remembrance of God, became an important part of the brothers’ shared spiritual core. His daughter: Muborak; her children are Ibrahim (whose son is Bakhodir Zhuraev) and Makhmud.
  6. Lukmon Khoja (an adopted son who became one of their own): The son of a destitute widow whom Usman Khoja took into his care, saving her from poverty. Grandfather erased the difference between born and adopted children: he gave Lukmon the status of a khoja and raised him on an equal footing with everyone. His worthy son: Khidoyat (“the Right Path”).
  7. Father — Iso Khoja (Iso Usmanov) (1922 – 2013): The youngest son of Usman Khoja (by his fourth wife). He went through the hell of the Great Patriotic War on the front line of the 1st Ukrainian Front. Gravely wounded, he was saved and nursed back to health in a potato pit by a Ukrainian woman, Grandma Nadezhda, who risked the lives of her own family. He passed away at the age of 91, leaving his sons the precept of the “golden mean”: rejecting the party fanaticism of the CPSU and religious radicalism in favour of freedom of the mind.

II. The maternal wing: the “Light of Knowledge” of Ilmnur Mindiyarov

The maternal line brought into the family refined intellectual erudition and academic steadfastness.

  • Founder of the line — Ishkar Arslanov: A nobleman of Bashkiria and the founder of the village of Ishkarovo. According to the 4th revision of 1782 and the 5th revision of 1795 (tax censuses of the Russian Empire), during Pugachev’s Rebellion of 1773–1775 he was already about 73–75 years old, and in 1783, at over 80, he was still a serving volost starshina (district elder). A volost starshina was responsible for collecting taxes, keeping order, enforcing the law and judicial functions in the territory under his authority. When I was very small, my grandfather Ilmnur and my mother told me: Ishkar is our forefather, and his name means “goddess of love”. His son was Kulmet Ishkarin (c. 1720 – 1800), from whom several branches of families well known in the district descend: the Mukhametrakhimovs, Sharipovs, Mindiyarovs and others. Kulmet’s children were Mukhamedrakhim, Mukhamedsharif, MukhamedSadyk and Amir.
  • The direct line from Kulmet to Mindiyar: Amir Kulmetov was Kulmet’s son. His son was Mukhametamin Amirov (born c. 1787), an ukaz-appointed azanchi (muezzin). His son was Valiakhmet Mukhametaminev (born c. 1817), an ukaz-appointed imam of the cathedral mosque. His son was Mindiyar Valiakhmetov.
  • Mindiyar Valiakhmetov (b. 1850): The great-great-great-grandson of Ishkar Arslanov, an ukaz-appointed azanchi. The Mindiyarov surname comes from him. His children: Safuan, Lutfulla, Sharifulla, Khairulla, Mukhamednur, Gylymnur (Ilmnur). Mukhamednur’s daughter was Ilgiza (1936–2025), my mother’s cousin.
  • Maternal grandfather — Ilmnur (Gylymnur in Bashkir) Mindiyarov (1888 – 1974): A Bashkir intellectual whose name literally translates as “Light of Knowledge”. In the tragic year of 1938, fleeing Stalin’s repressions, he left his native village of Ishkarovo in Bashkiria and resettled on Samarkand land. He had a unique intellect, an impeccable command of Arabic and was a recognised mufassir — an interpreter of the sacred meanings of the Quran — teaching people to read and write to the end of his days.
  • Maternal grandmother — Mavtukha: She came from the famous Sultanov family, whom the people often called “governors” because of their enormous power. The name Mavtukha (translated as “open”) was popular in the Bashkir community in the 18th–19th centuries.
  • Mother — Anfisa Gilemnurova (Usmanova) (17.12.1933 – 21.12.1998): She was born in the village of Ishkarovo (Bashkiria) into a well-known Bashkir family and completed 8 grades of the Bashkir school. A woman of exceptional inner culture who lovingly passed on to her children a love of books and respect for work and fundamental knowledge.

III. The present and the future: the scientific dynasty of Rustamzhon Usmanov

All the qualities of the great ancestors — the creative spirit of Usman Khoja, the wise “middle path” of Iso Khoja and the “Light of Knowledge” of grandfather Ilmnur — were fully embodied in the eldest son, Rustamzhon Usmanov. A graduate of Moscow State University, a distinguished scientist in applied mathematics and mechanics and laureate of the State Prize of the Republic of Uzbekistan of the first degree, he has devoted his life to leading people out of ignorance towards the light of science. Symbolically, he dedicated the name of his scientific brand, IlmNur, directly to the memory of his beloved grandfather Ilmnur Mindiyarov, uniting the heritage of both branches under this name.

Today this great tree continues to grow and grow stronger through the children and grandchildren of Rustamzhon Usmanov:

  • Brothers and sisters: Uktam, Erkin, Tulkin, Gulchehra, Gulsara, Gulbakhor.
  • Rustamzhon’s children: Gayrat, Nilufar, Mukhayyo.
  • Grandchildren (the fifth generation from Usman Khoja and Ilmnur Mindiyarov)
    • Gayrat’s line: Madina, ALISHER (who continues the direct male line).
    • Nilufar’s line: Nargis, Muattar.
    • Mukhayyo’s line: AMIRSHAH (who continues the male line), Yasmina.

The history of our dynasty proves it: wealth can be taken away and houses can be destroyed, but the genetic code of enlightenment, honour and knowledge laid down by great ancestors cannot be destroyed. It lives on in the future.

A través del dolor, el silencio y las humillaciones: la historia de la entereza de mi madre Anfisa y de mi abuelo Ilmnur Mindiyárov

La historia de nuestra familia es una herida que no cicatriza, abierta por los duros años de la represión. Es el relato de cómo la despiadada época estalinista quebraba destinos humanos, y del precio desmesurado y terrible que tuvieron que pagar mi madre, sus hijos y todos nuestros parientes.

Todo comenzó cuando mi abuelo, Ilmnur Mindiyárov, fue reprimido y desterrado al poblado de Mitán, en la provincia de Samarcanda.

En aquellos años, el estigma de «enemigo del pueblo» convirtió en un instante a un hombre respetado en un paria y dejó a su familia sin derechos ni protección. Desde que fue reprimido, empezó para sus seres queridos un verdadero infierno.

Mi madre cargó sobre sus hombros todo el peso de aquel tiempo inhumano. Pero el golpe más doloroso para ella fue la crueldad humana con la que tuvieron que toparse en el nuevo lugar. Envenenados por la propaganda, endurecidos por la miseria, algunos niños y adultos del lugar descargaban su rabia sobre los indefensos deportados.

Yo era entonces muy pequeño y recuerdo cómo los niños del vecindario se burlaban de nosotros y nos llamaban «tártaros» de la manera más vil y humillante. Mi madre, Anfisa Guilemnúrova, estaba a nuestro lado. Lo oía todo.

Cada palabra malvada lanzada contra sus hijos pequeños la hería en pleno corazón. Pero no podía gritar en respuesta, no podía defendernos abiertamente en un poblado ajeno y hostil. Callaba. Todo aquel agravio ardiente, la injusticia y el miedo por nuestro futuro los guardaba sumisamente dentro de sí, sin decir una palabra a nadie, para no agrandar la desgracia.

Aquel silencio de tantos años, que desgarraba el alma, no pasó sin dejar huella. La pena reprimida y el desamparo minaron su salud. Al final, el cuerpo de mi madre no resistió aquel estrés descomunal: contrajo una enfermedad grave e incurable, la enfermedad de Werlhof. Su sangre, su cuerpo lloraban literalmente las lágrimas no derramadas y la injusticia sufrida en Mitán.

Se ensañaron con su familia, con sus hijos, simplemente porque eran colonos especiales, y esa herida se quedó con nosotros para siempre. Pero, aun consumiéndose por la enfermedad, mi madre no se quebró. Conservó su humanidad, su dignidad y un amor sin límites. Sacrificó su salud y su vida, recibiendo ella sola todo el golpe, para protegernos. Este texto es un homenaje a la memoria de mi abuelo Ilmnur Mindiyárov, de mi querida madre y de todos nuestros parientes. Su sufrimiento no debe caer en el olvido. Recordamos su dolor, nos inclinamos ante la santa y silenciosa hazaña de mi madre, y este recuerdo permanecerá con nosotros para siempre.

Historia de un rescate

En memoria de mi padre, Iso Usmánov, combatiente del frente en la Gran Guerra Patria, y de su salvadora, la abuela Nadia

Iso Usmánov, combatiente del 1.er Frente Ucraniano
Iso Usmánov, combatiente del 1.er Frente Ucraniano
Medalla conmemorativa «60 años de la liberación de Ucrania de los invasores fascistas» (1944–2004)
Medalla conmemorativa «60 años de la liberación de Ucrania de los invasores fascistas» (1944–2004)

Cada familia que sobrevivió a la Gran Guerra Patria guarda su propia memoria. Pero en nuestra familia esa memoria es especial: está tejida con las amargas lágrimas de la pérdida, con un valor increíble y con una gran misericordia maternal que resultó más fuerte que la guerra y que el odio entre pueblos.

En los terribles años de la guerra nuestra familia sufrió una pérdida irreparable. Tres hermanos carnales de mi padre fueron brutalmente asesinados por los banderistas. Ocurrió en el período más sangriento y cruel del enfrentamiento, en 1944–1945. Para nuestra familia esta tragedia quedó como una herida que nunca cicatrizó. Pero al mismo tiempo, en esa misma tierra ucraniana calcinada por la guerra, sucedió un verdadero milagro. Mi padre sobrevivió. Y sobrevivió gracias a aquella a quien aún hoy recordamos con emoción y lágrimas de gratitud: una sencilla mujer ucraniana a la que llamábamos la abuela Nadia (Nadezhda).

Mi padre, Iso Usmánov (hijo de Usmán, nieto de Ikrom), uzbeko de nacionalidad, se vio en el mismo corazón de aquella despiadada guerra de guerrillas en Ucrania Occidental. Combatió con valor en primera línea en las filas del legendario 1.er Frente Ucraniano, bajo el mando del mariscal Iván Stepánovich Kónev. En el curso de los durísimos combates de 1944–1945, Iso resultó gravemente herido y estaba condenado a morir.

Pero la intrépida abuela Nadia lo escondió en las mismas afueras de la aldea. Ocultó al soldado uzbeko herido en un hoyo cerrado donde solían guardarse las patatas y las provisiones. El riesgo era mortal: si los banderistas o los escuadrones punitivos hubieran descubierto que escondía a un combatiente del Ejército Rojo, a ella y a toda su familia les habría esperado una ejecución cruel e inevitable.

Cada día, arriesgando su propia vida, bajaba a aquel frío hoyo de tierra, curaba las heridas del joven Iso y lo cuidaba, dándole de beber leche de cabra tibia, la única medicina disponible en aquellos días terribles. Mi padre recordaba cómo ella lloraba a menudo junto a él y le decía en su lengua materna: «Yo también tengo tres hijos… Ellos también están en algún lugar, como tú, quizá heridos…»

En su corazón de madre no había división entre «los nuestros» y «los ajenos». Al salvar al hijo uzbeko de otra madre, Nadezhda rogaba a Dios que alguien salvara y perdonara de igual modo a sus propios hijos. Por desgracia, la guerra fue despiadada con su familia colmada de dolor: dos de sus hijos murieron en el frente, y el tercero regresó, pero con la salud quebrantada, y murió prácticamente al terminar la guerra. Mi padre, Iso Usmánov, se convirtió para ella en ese hijo al que logró arrancar de las garras de la muerte.

Estando en aquel hoyo y conversando durante largos días con su salvadora, mi padre no se limitaba a escucharla: absorbía su habla con todo el corazón. Uzbeko de nacionalidad y conocedor perfecto del ruso, aprendió a la perfección el ucraniano. Esa lengua se convirtió para él no solo en un medio de comunicación, sino en la lengua de su segundo nacimiento.

Pasaron décadas. La historia parecía haber quedado atrás, pero la memoria de la hazaña de una sencilla mujer ucraniana y del valor de un soldado soviético siguió viva en nuestra familia en Uzbekistán. La justicia triunfó al cabo de 59 largos años.

En 2004 llegó oficialmente a nuestra ciudad de Navoí el Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de Ucrania en la República de Uzbekistán. En nombre del presidente Leonid Kuchma, se entregó solemnemente a nuestro padre, el veterano Iso Usmánov, una condecoración estatal: la medalla conmemorativa «60 años de la liberación de Ucrania de los invasores fascistas».

Esta alta condecoración en el pecho de Iso Usmánov se convirtió en un monumento sagrado a ambos. En el metal de esta medalla quedaron fundidos para siempre el valor del soldado del mariscal Kónev, la gran misericordia de la abuela Nadia y la memoria eterna de sus hijos caídos, héroes. Esta medalla confirmó que su verdad compartida y su humanidad vencieron al olvido.

El día de la entrega ocurrió algo que conmovió hasta lo más hondo a toda la misión diplomática. Mi padre, el anciano uzbeko Iso Usmánov, casi 60 años después, habló con el embajador en un ucraniano purísimo e impecable. No había olvidado ni una sola palabra, ni una sola entonación. Esa lengua permaneció con él como un tributo sagrado a la memoria, como eterna gratitud a la abuela Nadia, que le regaló la vida.

En nuestro archivo familiar guardamos con cuidado una fotografía de aquel día memorable en Navoí. Esa fotografía y la propia medalla son nuestro mayor tesoro. Demuestran que incluso en los tiempos más oscuros la humanidad, la bondad y la lealtad vencen a cualquier crueldad. La medalla de un soldado que combatió bajo el mando del mariscal Kónev y la gran hazaña de la abuela Nadia permanecerán para siempre en la memoria de nuestro linaje.

Mis maestros
Académico J. A. Rajmatulin
Académico J. A. Rajmatulin
Académico R. I. Nigmatulin
Académico R. I. Nigmatulin

Sobre mis maestros.

Mis directores científicos y consultores en el campo de la mecánica de fluidos, gases y plasma son los científicos de renombre mundial J. A. Rajmatulin y R. I. Nigmatulin.

Bajo su dirección realicé mi tesis de candidato a doctor (1987) y mi tesis de doctorado (2015). El trabajo se llevó a cabo en la Cátedra de Dinámica de Ondas y de Gases de la Universidad Estatal de Moscú Lomonósov. La parte de investigación y la parte científica aplicada se desarrollaron en estrecha colaboración con el Combinado Minero-Metalúrgico de Navoí (NMMC) en Uzbekistán.

Bajo la dirección de mis mentores se creó una base única en el campo de la mecánica de medios multifásicos. Se desarrollaron fórmulas y métodos numéricos que describen cómo se comportan los líquidos, los gases y el calor dentro de los cuerpos minerales geológicos porosos.

Los modelos fundamentales permitieron predecir con precisión la dinámica de propagación de las soluciones. Esto sentó las bases de una tecnología integral, altamente eficiente y ecológicamente segura, de extracción y procesamiento de uranio y de metales raros, de tierras raras y preciosos en las instalaciones del NMMC.

Los cálculos matemáticos ayudaron a diseñar nuevos procesos tecnológicos para la extracción de oro a partir de materias primas complejas y difíciles de procesar y de residuos tecnogénicos.

P.D. Expreso un agradecimiento especial a mis padres —mi amada e inigualable madre Anfisa Guilemnúrova y mi padre Iso Usmánov— por su apoyo infinito y su fe en mí.

Mi más sincero agradecimiento a mi tío Fanis Mindiyárov y a mi querido abuelo Ilmnur Mindiyárov por sus sabios consejos, su cariño y un hombro firme siempre a mi lado.

Quiero expresar también un reconocimiento especial a mis respetados profesores de la Universidad Estatal de Samarcanda, A. Sh. Sharápov y J. T. Turáyev, por los conocimientos transmitidos, su paciencia y su gran profesionalidad, que se convirtieron en una guía importante en mi camino.